El colon irritable o síndrome del intestino irritable (SII), es un trastorno crónico del sistema digestivo que afecta a muchas personas en todo el mundo. Muchas más de las que se conocen, porque su diagnóstico no resulta sencillo y muchas personas que lo padecen ni siquiera acuden a consulta.
Lo que sí sabemos es que se caracteriza por un conjunto de síntomas recurrentes que afectan la función de nuestro intestino, sin que exista una causa orgánica evidente detectable mediante pruebas clínicas como las endoscopias o las biopsias.
Síntomas del colon irritable

Por lo anterior, lo más eficaz para identificar el síndrome del intestino irritable es centrarse en los síntomas, aunque sabemos que pueden variar de una persona a otra y cambiar a lo largo del tiempo.
Algunos de los síntomas más comunes son:
- Sensación de malestar o dolor en el abdomen que alivia al defecar.
- Cambios en los hábitos intestinales: estreñimiento (heces duras y difíciles de evacuar), diarrea (heces acuosas y frecuentes) o una alternancia entre ambos.
- Hinchazón abdominal y distensión abdominal muy evidente, o “barriga de embarazada”.
- Aumento en la producción de gases intestinales.
- Puede haber presencia de moco en las heces como indicativo de disbiosis.
Además de conocer los síntomas, es importante saber cuáles son los factores de riesgo y desencadenantes que se han descubierto hasta el momento. Situaciones que pueden influir en su desarrollo y empeoramiento:
- Infecciones gastrointestinales previas
- Factores genéticos y familiares
- Alteraciones en la comunicación entre el cerebro y el intestino (eje intestino-cerebro)
- Hipersensibilidad visceraly emocional
Es un trastorno multifactorial
Otra dificultad para identificar, prevenir y tratar el SII, es que las causas exactas aún no se conocen por completo, más bien se cree que es el resultado de una interacción compleja entre varios factores, que incluyen:
- Alteraciones en la motilidad intestinal: cambios en la velocidad y fuerza de las contracciones musculares del intestino.
- Hipersensibilidad visceral: aumento de la sensibilidad a los estímulos normales del intestino, como la distensión.
- Factores psicológicos: el estrés, la ansiedad y la depresión pueden desencadenar o empeorar los síntomas.
- Desequilibrio en la microbiota intestinal: alteraciones en la flora bacteriana del intestino contribuyen al desarrollo de los síntomas.
- Factores genéticos: algunos estudios sugieren que la genética puede desempeñar un papel clave en su desarrollo.
Diagnóstico diferencial
El diagnóstico del síndrome del intestino irritable se basa principalmente en los síntomas que explica el paciente y en la exclusión de otras enfermedades que pueden causar manifestaciones clínicas similares. Y sobre esto, es importante destacar que muchas veces coexiste con otras enfermedades, lo que complica el diagnóstico y el manejo de los síntomas.
¿Cuáles son las condiciones que pueden presentar síntomas similares?
- Enfermedad inflamatoria intestinal (EII): tanto la colitis ulcerosa como la enfermedad de Crohn pueden causar síntomas como dolor abdominal, diarrea y sangrado rectal, que pueden confundirse con el SII.
- Enfermedad celíaca: la enfermedad celíaca es una intolerancia permanente al gluten que puede causar síntomas gastrointestinales como diarrea, dolor abdominal y distensión.
- Cáncer colorrectal: en algunos casos, el cáncer colorrectal puede manifestarse con síntomas inespecíficos como dolor abdominal, cambios en los hábitos intestinales y sangre en las heces, lo que puede dificultar su diferenciación.
Coexistencia del SII con otros trastornos
A continuación, te explico las relaciones más comunes entre el síndrome del intestino irritable y otras afecciones que he podido comprobar en mis pacientes hasta la fecha.
Colon irritable y candidiasis

La candidiasis es una infección fúngica causada por un crecimiento excesivo de la levadura Candida albicans. Y aunque suele asociarse con infecciones vaginales, también puede afectar el tracto gastrointestinal.
¿Cuál es la conexión? A pesar de que algunos estudios sugieren una asociación entre la candidiasis y el SII, la relación exacta aún no está clara. Lo que sabemos es que comparten ciertos síntomas gastrointestinales, como hinchazón, gases y cambios en los hábitos intestinales, lo que dificulta distinguir entre una afección y otra. Además, la inflamación causada por la candidiasis puede contribuir al desarrollo o agravamiento de los síntomas del SII.
Si quieres saber más, puedes leer el artículo que dediqué a la candidiasis intestinal aquí.
Colon Irritable y gastritis

La gastritis es la inflamación del revestimiento del estómago. Sus síntomas más comunes incluyen dolor abdominal superior, ardor, náuseas y vómitos.
¿Cuál es la conexión? La gastritis y el SII comparten algunos síntomas, como dolor abdominal y náuseas. Además, la inflamación crónica asociada a ambas afecciones podría contribuir a una mayor sensibilidad intestinal y al desarrollo de síntomas. La disfunción del sistema nervioso entérico, que regula la función intestinal, podría ser un factor común en ambas condiciones.
Este artículo puede servirte para saber más sobre la gastritis.
Colon irritable, candidiasis y gastritis
La coexistencia de candidiasis y gastritis en personas con síndrome del intestino irritable puede intensificar los síntomas gastrointestinales. Las alteraciones en la microbiota intestinal, comunes en estas tres condiciones, son determinantes en el desarrollo y persistencia de los síntomas.
La inflamación crónica y el desequilibrio bacteriano también afectan la permeabilidad intestinal, lo que permite que sustancias irritantes pasen al torrente sanguíneo y desencadenen una respuesta inflamatoria sistémica.
Colon irritable y endometriosis

La endometriosis es un trastorno en el que el tejido endometrial crece fuera del útero. Además del dolor pélvico crónico, la endometriosis suele causar fatiga, depresión y síntomas gastrointestinales, como dolor abdominal, estreñimiento y diarrea.
¿Cuál es la conexión? Algunos estudios sugieren que las mujeres con endometriosis tienen más probabilidades de padecerlo. Se cree que la inflamación crónica y el dolor pélvico asociados a la endometriosis sensibilizan el sistema nervioso entérico y contribuyen al desarrollo de síntomas gastrointestinales similares. Además, la endometriosis puede causar adherencias y fibrosis en la pelvis, lo que también afecta a la función intestinal.
Te hablé sobre la endometriosis en este artículo.
¿Qué factores influyen en la coexistencia de estas condiciones?
Veamos tres de los más importantes:
- Microbiota intestinal: las alteraciones en la flora bacteriana intestinal pueden influir en el desarrollo tanto del colon irritable como de otras enfermedades gastrointestinales.
- Sistema inmunológico: la respuesta inflamatoria o la respuesta inmunológica desregulada favorece múltiples enfermedades.
- Factores psicosociales: el estrés y la ansiedad en el desarrollo afectan al agravamiento de los síntomas y otras enfermedades crónicas.
Como ves, la coexistencia del SII y otras condiciones como la candidiasis, gastritis y endometriosis es común y complica el diagnóstico y el manejo de los síntomas. La inflamación crónica, las alteraciones en la microbiota intestinal y la disfunción del sistema nervioso entérico contribuyen a esta compleja relación. Es importante destacar que muchos de estos síntomas pueden superponerse.
Investigación actual
La investigación ha avanzado mucho en los últimos años, y eso nos ayuda a comprender mejor sus mecanismos patogénicos y desarrollar nuevas estrategias terapéuticas.
Algunas áreas de investigación actuales son:
- El papel de la microbiota intestinal: cada vez hay más evidencia que sugiere que las alteraciones en la composición y función de la microbiota intestinal desempeñan un papel crucial en el desarrollo y mantenimiento del SII.
- Nuevas fórmulas en Fitoterapia y probióticos.
- Según investigaciones existe una relación entre el SII y otras enfermedades como la depresión, la ansiedad, el síndrome de fatiga crónica y las enfermedades autoinmunes. Esto puede ayudar a desarrollar estrategias de tratamiento más personalizadas.
Perspectivas futuras
Se espera que la investigación futura en el campo del SII permita:
- Desarrollar biomarcadores diagnósticos más precisos que ayuden a identificar subtipos de SII y a personalizar el tratamiento.
- Desarrollar estrategias de prevención: la identificación de los factores de riesgo permitirá el desarrollo de estrategias de prevención.
En conclusión, la investigación sobre el síndrome del intestino irritable es un campo dinámico y en constante evolución. Los avances en la comprensión de los mecanismos patogénicos y el desarrollo de nuevas terapias ofrecen esperanza para mejorar la calidad de vida de las personas que padecen de colon irritable.
Conclusión
El síndrome del intestino irritable es una condición compleja que, a menudo, se presenta junto con otras afecciones. Por eso fundamental adoptar un enfoque integrativo teniendo en cuenta los aspectos físicos y los emocionales para mejorar la calidad de la persona. Y esto es lo que pongo en práctica a través del Método AMA (Alimentación consciente, Mente – cuerpo y Autoconocimiento) te animo a conocerlo si estás padeciendo los síntomas del colon irritable.
Fuentes consultadas
WEB National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases